Descubre la riqueza cultural de los Hauts-de-France.
Una región donde la historia y la naturaleza se unen armoniosamente.
Hauts-de-France: Un viaje entre cultura y paisajes impresionantes
Esta región inspira a pintores y escritores, y alberga un patrimonio natural notable con cuatro parques regionales que incluyen biotopos de bocage, marismas, bosques, costas y otros espacios de gran biodiversidad. La región también se distingue por su historia: conserva las huellas de las dos guerras mundiales (ver el camino de las Damas) y la riqueza de su patrimonio con numerosos museos, incluidos los de Lille metrópoli, la catedral de Beauvais y la de Amiens, el castillo de Pierrefonds, las casas con entramado de madera de Compiègne o el campanario del ayuntamiento de Douai.
La región también guarda la memoria de su industria textil y de la época minera. Los Hauts-de-France son también la primera región agrícola de Francia, productora de leche, patatas, endivias, azúcar de remolacha... Se suma toda una gastronomía local de una región que produce el 10% del champán francés (alrededor de Château-Thierry) y alberga numerosas cervecerías que ofrecen cervezas de gran calidad y elaboran excelentes AOC, incluido el queso maroilles.
Durante su escapada, no podrá resistirse a las especialidades locales: ficelle picarde, andouillette o carbonnade flamande, sin olvidar los gofres (¡Bélgica está al lado!). Su guía turístico de los Hauts-de-France le ayudará a disfrutarlo.
Un viaje entre maravillas naturales y patrimonio
Con sus 190 km de litoral, desde los paisajes suntuosos de la bahía de Somme hasta la Costa de Ópalo, desde los acantilados impresionantes hasta los páramos apacibles, la región de Altos de Francia ofrece un panorama rico y variado. Desde el Canal de la Mancha hasta el mar del Norte, se descubren villas Belle Époque, playas con cabinas con el encanto de antaño, así como faros emblemáticos. Las majestuosas dunas se suman a este cuadro pintoresco, haciendo de Altos de Francia un destino que no carece de encanto, combinando naturaleza y patrimonio arquitectónico.
Tesoros ocultos para explorar en los Altos de Francia
Los Altos de Francia, una región donde se entrelazan historia y naturaleza, te invitan a descubrir sus tesoros ocultos. Imagínate paseando por las callejuelas pintorescas de sus pueblos medievales, donde cada piedra cuenta una historia. Déjate sorprender por la belleza salvaje de los pantanos audomarois, un verdadero refugio de paz para los amantes de la fauna y la flora.
No te pierdas la visita a las impresionantes catedrales góticas, verdaderas obras maestras arquitectónicas que desafían el tiempo. Para los gourmets, la región es un paraíso culinario con sus platos tradicionales como el welsh o el potjevleesch, acompañados de una cerveza artesanal elaborada localmente.
Finalmente, déjate llevar por la autenticidad de los mercados locales donde se intercambian sonrisas y sabores. Los Altos de Francia se aprecian en cada estación, ofreciendo siempre nuevas sorpresas a quienes se atreven a aventurarse más allá de los caminos trillados. Prepárate para una experiencia inolvidable que despertará todos tus sentidos y te dejará recuerdos imborrables.
Festines culinarias memorables
Los Altos de Francia, un verdadero festín para el paladar, te invitan a saborear una cocina rica y variada. Aquí, cada comida es una celebración de los productos locales, sublimados por el saber hacer local. Imagínate degustando una deliciosa tarta de Maroilles o un plato de mejillones con papas fritas en una terraza soleada, todo acompañado de una cerveza artesanal con un sabor único. Los mercados están llenos de productos frescos, desde el pescado recién capturado en el Canal de la Mancha hasta las verduras crujientes de las granjas cercanas.
No te pierdas probar la carbonada flamenca, este guiso cocido a fuego lento con cerveza que calienta el corazón, o el famoso pastel batido, una delicia aérea perfecta para terminar una comida con estilo. La repostería local, con sus gofres rellenos y doradas "cramiques", sabrán satisfacer tus antojos dulces.
Los Altos de Francia también celebran la convivialidad a través de sus numerosos festivales gastronómicos, donde se encuentran chefs talentosos y productores apasionados. En esta región donde la tradición culinaria es sinónimo de compartir y disfrutar, cada bocado es una invitación a descubrir el alma cálida de sus habitantes. Prepárate para vivir momentos gourmet inolvidables, donde el arte de comer bien se casa con la alegría de vivir.